Divulgar la importancia del cáñamo en la navegación para que este patrimonio no se extinga
Representantes de varias entidades apuestan por definir una estrategia basada en la investigación histórica, que reconozca el impacto que este producto tuvo durante siglos en los mares y en nuestra comarca.En la mañana de este lunes ha tenido lugar una reunión en el Ayuntamiento de Calatayud con el fin de valorar la disposición de distintas instituciones y entidades, para impulsar una estrategia que dé a conocer la enorme relevancia que tuvo la producción de cáñamo en la ciudad y en otros 46 municipios de la comarca.
El historiador Juan José Oña, y Luis Varga, investigador sobre la historia militar de la Comunidad de Calatayud, han mantenido varias reuniones con el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda. En las mismas trasmitían la posibilidad de recuperar la documentación, las investigaciones y el conocimiento que existe sobre el cultivo, manufactura, usos o mercados del cáñamo de la zona. Se tiene constancia documental desde 1277. El objetivo era promocionar esta industria artesanal que fue marca de calidad durante siglos y una actividad con enorme impacto económico, social, cultural y natural.
Su relevancia está recogida en cartas de navegación, en mapas, en bibliografía conservada en el Ministerio de Defensa, archivos de la Corona de Aragón y Castilla y León, o provinciales, en museos y bibliotecas españolas y de otros países.
Algunos de los datos que corroboran la trascendencia y calidad de este producto se han dado a conocer a representantes de la comarca de Calatayud, de la UNED, del Centro de Estudios Bilbilitanos, de la Academia de Logística, de la Diócesis de Tarazona, y de la Asociación Calatayud Empresa.
Ha sido en el primer encuentro impulsado desde el consistorio bilbilitano tras las conversaciones con Varga y Oña,y donde se han macado algunos hitos como parte de un plan más ambicioso a medio y largo plazo, en el que unir a estudiosos, instituciones, y entidades con ese interés común.
Luis Varga comentaba que el cáñamo bilbilitano “llevaba fama por su durabilidad y su resistencia al esfuerzo”. En la Edad Media el 40% de la agricultura se dedicaba a su producción, “siendo demandado durante más de seis siglos, coincidiendo con el periodo de la conquista de la Corona de Aragón en el Mediterráneo y con el crecimiento de las necesidades navales”.
Con la Hermandad de San Pascual Bailón se mantendrá otra reunión porque ellos son memoria viva, quienes han conservado patrimonio y tradición. Esa vertiente junto con la investigadora enriquece un legado secular que hasta ahora ha pasado desapercibido.
Algunas propuestas sobre las que empezar a trabajar son la edición de un folleto turístico, una exposición itinerante, la organización de una jornada divulgativa o la participación en las Jornadas Europeas del Patrimonio del Consejo Europeo con la presencia del cáñamo de Calatayud en la historia marítima.