| Heredera de la Celtiberia y de la
romanizada Bílbilis, patria del epigramista Marco
Valerio Marcial, la ciudad de Calatayud fue como tal
fundada, según la tradición, por el emir Ayyub inb
Aviv Lajmi en el año 716. Cierto es que “Qal’at
Ayyub”, el recinto fortificado de Ayyub, se levantó
sobre un territorio ya habitado desde hacía muchos
siglos, aunque sin las estructuras que dan el ser a
una verdadera ciudad. Los restos de sus cinco castillos, entre los que
destaca la silueta del Castillo Mayor o Plaza de
Armas, hablan de un pasado en el que convivieron las
culturas árabe, judía y cristiana. En el casco
antiguo de la ciudad, las torres mudéjares sirven de
referencia y de llamada para el observador. Nos
dicen que vamos a encontrar un Casco histórico
repleto de hermosísimos monumentos constructivos
religiosos (colegiatas de Santa María y del Santo
Sepulcro, San Juan el Real, San Pedro de los
Francos, San Andrés) y civiles (palacios
renacentistas, en particular).
La actual ciudad de Calatayud, que cuenta con unas
comunicaciones envidiables, tanto por carretera
(autovía de Aragón, Sagunto-Burgos...) como por
ferrocarril (AVE), está dotada de todos los
servicios necesarios, con una oferta muy amplia de
Hoteles y Restaurantes, instalaciones deportivas,
campo de golf, etc. Cuenta además, con unos
alrededores de gran interés paisajístico, muy aptos
para la práctica del senderismo, que merecen
atención y disfrute.
A unos seis kilómetros, se encuentra el yacimiento
arqueológico de Bilbilis, que cuenta con unas
magníficas termas y un Teatro en plena
reconstrucción. Las piezas obtenidas en las
excavaciones han dado la base al Museo Municipal,
situado en el antiguo convento de Carmelitas.
Hay, en Calatayud, otros elementos dignos de ser
citados. Imprescindibles resultan los paseos, las
calles y plazas, el casco histórico, el ambiente y
el buen trato de los bilbilitanos... Calatayud no es
sólo un buen lugar para vivir: es una ciudad
acogedora para el visitante, a quien ofrece las
ventajas de la modernidad y el poso cultural de un
pasado largo y sustancioso.
José Verón Gormaz Cronista Oficial de Calatayud.
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