El lunes se inicia la rehabilitación del Conjunto Fortificado Islámico
Los trabajos tendrán una duración de un año y consolidarán estructuras, crearán miradores, permitirán el acceso a dos torres, y se hará una excavación arqueológica que explicará esta construcción defensiva en sus distintas épocas.Esta mañana se ha refrendado el acta de inicio de las obras de consolidación, rehabilitación y puesta en valor del Castillo Mayor y del Castillo del Reloj, dos de las fortalezas que conforman el Conjunto Fortificado Islámico de Calatayud, con sus cinco castillos y cuatro kilómetros de murallas.
Estudio Métodos de Restauración (EMR) fue la adjudicataria de estos trabajos que seguirán la dirección del arquitecto Pedro Bel. La firma ha tenido lugar junto a las murallas del Castillo Mayor y ante la presencia del equipo multidisciplinar que participará en la ejecución de este proyecto, que como afirmaba el concejal delegado de Patrimonio, José Manuel Gimeno, “es una de las mayores actuaciones patrimoniales de las últimas décadas en Calatayud”.
La intervención que empezará el lunes tiene un presupuesto de 2,4 millones de euros. Se financia con cargo al 2% Cultural del Ministerio de Vivienda que asume el 74 % de la inversión, y por el Ayuntamiento en un 26%. La actuación en el Castillo del Reloj será la primera en llevarse a cabo gracias a una primera subvención de la DPZ de 100.000 euros, “que nos va a permitir sacar el olvido esta pieza extraordinaria del casco antiguo de Calatayud, y mostrarla a bilbilitanos y turistas”.
Por el compromiso del consistorio con el rico patrimonio de la ciudad, la búsqueda de alianzas, y la colaboración interinstitucional se inicia una senda de recuperación integral, para la que se ha diseñado un ambicioso plan de siete fases en el que se confía en contar de nuevo con el 2% Cultural y con 1,5 millones de euros para el Castillo del Reloj.
Acceso a las torres
La firma del acta de replanteo ha servido para explicar los pormenores de las obras que empiezan y que detallaba Pedro Bel. A la consolidación y estabilización de los paramentos verticales que asegurarán la pervivencia del castillo se sumará una excavación arqueológica que será “una ventana al tiempo pasado”.
Desde el siglo XII se han ido superponiendo construcciones a las originales e islámicas que se descubrirán en una excavación de unos dos metros de profundidad. En ella se diferenciarán los distintos momentos de construcción por medio de la tonalidad de las gravas. Se quiere ofrecer así una experiencia a los visitantes, que además podrán acceder a la Torre Albarrana y a su interior, y a la de la Longia, “con escaleras de acceso hasta la parte superior para que los visitantes puedan contemplar el vértigo de los defensores mientras hacían el camino de ronda”.
Bel aseguraba que la muralla del Conjunto Fortificado Islámico “esta subestimada”, y que la intervención va a poner en valor todo el conjunto en su globalidad. En la misma línea se expresaba el edil de Patrimonio, quien subrayaba que estas obras forman parte de una estrategia para dinamizar y generar economía en la ciudad gracias a nuestro turismo y patrimonio”.
El Castillo Mayor es el más antiguo y extenso de la península con sus cinco castillos y cuatro kilómetros de murallas. El año pasado año salía de la Lista Roja de Hispania Nostra después de una inversión de más de 4,3 millones de euros en seis años, en hasta 15 actuaciones patrimoniales, en el entorno natural, urbano y en los accesos.
“Este es un símbolo de identidad cultural para la ciudad y un polo de generación de visitantes” manifestaba el alcalde bilbilitano, José Manuel Aranda. Se pronunciaba así ante esta construcción que es además única por distintos aspectos arquitectónicos y constructivos.
José Manuel Aranda ejemplificaba el esfuerzo para conservar el patrimonio de la ciudad con las intervenciones en la Colegiata de Santa María y sus claustros, los del Santo Sepulcro, o la ermita de Consolación y la Judería entre otras.
Juan Cámara presiente de EMR comentaba que dentro de un año todos los ciudadanos tendrán acceso a la historia de esta fortaleza, en la que están orgullosos de poder participar porque es una joya islámica.
“Esperamos encontrar sorpresas arqueológicas”, decía el responsable de esta empresa con 25 años de actividad y que ha intervenido en las murallas de Toledo, de Segovia o en el Museo Reina Sofía además de en numerosas iglesias y catedrales, y en el castillo de Jarque del Moncayo.
José Luis Ona, arqueólogo, advertía que en varias partes del Castillo Mayor se ocultan estructuras que están esperando salir a la luz. Lo evidencian análisis previos que se han realizado y que hacen pensar en que la arqueología va a tener mucho que decir en los descubrimientos que van a llegar en los próximos meses. No sólo bajo tierra habrá sorpresas, también en la superficie. Las almenas que coronaban los muros y que no se aprecian se conservan en torreones que se recrecieron con posterioridad.