La Feria de Muestras contará este año con 77 expositores
Esta muestra generalista abrirá el 5 de septiembre en su 42 edición y en el paseo San Nicolás Francia se mantendrán los puestos con ajos.El Recinto Ferial de Calatayud se prepara para el montaje de la Feria de Muestras de Calatayud que llega a su cuadragésimo segunda edición manteniendo su carácter generalista.
Son 77 los expositores, empresas o entidades que participan durante los cuatro días de esta cita.
El sábado 5 a las 11.30 se abrirán las puertas al público. Todos los días el horario en el que podrá visitarse será de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 21.00 horas, salvo el martes 8 cuando cerrará a las 19.30 horas
La zona expositiva en interior es de 1.312 metros cuadrados en el pabellón A y otros 9210 en el B. Hay en el exterior otros 1.800 metros entre pabellones y los 7.500 hacía el río Jalón.
Este año participarán 16 artesanos pertenecientes a AMATA, la Asociación para la mejora de la artesanía tradicional y actual, que se dedica a la organización de ferias de artesanía de autor, y que llevará a cabo distintas actividades y talleres abiertos al público general e infantil y totalmente gratuitos.
También estará presente la Asociacion Artística Mariano Rubio de Calatayud, ambas en la zona exterior del recinto y ambos también exponen.
En otro espacio, en el inicio del paseo San Nicolás Francia estarán los productores de ajos que se ponen a la venta tanto para consumo como para siembra. Son 4 los puestos que habrá y que se montarán los días 4,5 y 6 de septiembre de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 22.00 horas
Catas con inscripción previa
Durante estos días habrá también catas de vino y chocolate, de aceite, y degustación de tapas. Para todas ellas es necesario inscribirse previamente en la Oficina de Turismo de Calatayud y como máximo cada persona podrá apuntar a dos.
Todos los días habrá hinchables en la zona de autocaravanas, y se puede consultar toda la programación del recinto, en la que se incluye un espectáculo de magia o charlas relacionadas con agricultura.
La concejal delegada de Ferias, Mar López ha agradecido a todos los expositores su participación en este escaparate con una tradición histórica y que se incorporan o continúan acercándose a quienes acuden a esta cita.
Hay empresas y entidades que son fijas desde el inicio de la feria tanto locales como llegados de otras provincias como Teruel, Palencia, Valladolid, Ciudad Real, Bizkaia, La Rioja, Barcelona, Gerona, Madrid, Santander, Zaragoza, Huesca, Toledo y Castellón.
Estos eventos comerciales han ido cambiando porque la forma de exponer el producto y servicios a los potenciales clientes se ha ido transformando, del mismo modo que han ido evolucionando los hábitos de consumo, por ello hay que valorar y reconocer a quienes siguen confiando en el contacto directo con los visitantes.
Origen histórico
Las ferias han tenido gran importancia en la historia y eran un privilegio concedido por los reyes. Por ese favor especial durante unos días no se aplicaban las limitaciones que comerciantes, productores o artesanos tenían el resto del año. Y es que no podían ejercer libremente la compra venta fuera de la población, y en las localidades estaba delimitado el número de establecimientos que podía haber o dónde tenían que estar.
En la Plaza de España y en la calle Sancho y Gil, estaba la “alcacería” o mercado, que Jaime I había cedido al Monasterio de Piedra. Con posterioridad, y al ser consciente de los perjuicios que había tenido para una población que fielmente le había servido, otorgó a los vecinos diez días de ferias. Serían en los primeros días de febrero.
Su hijo Pedro III de Aragón las prolongo 15 días, y ese privilegio lo ratificó otro rey en 1.286, Alfonso III. Ese es el origen de las primeras ferias que hubo en Calatayud
Como febrero no era un mes muy apropiado se trasladaron con posterioridad a 19 de julio, pero se volvió a cambiar a petición de los vecinos y la feria empezaría el 20 de agosto y hasta el 8 de septiembre. Así se estableció en 1423 por decreto real y en esas fechas se siguieron celebrando hasta 1465.
Fue entonces cuando se llegó a un acuerdo con los monjes del Monasterio de Piedra y los vecinos podían abrir tiendas pero sólo en una parte de la ciudad (la plaza del mercado) y sólo los cristianos. Eso hizo que se dejase de celebrar la feria
En 1585 se vuelven a solicitar por parte de la población dos ferias. Una en los quince primeros días de septiembre y la segunda en la tercera semana de Cuaresma. Como esta segunda no funcionó se pidió que la de agosto se extendiese 12 días, desde la víspera de la Ascensión. Con los años se limitaron el número de días. Ya en 1.920, los días de celebración de la Feria iban del 8 al 12.
Sólo en 1885 se trasladaron por el cólera al mes de octubre, del 9 al 12 y ese año, el día 11 (el tercero de la feria) se celebraron las vaquillas de San Roque porque no pudieron celebrarse en su fecha por esa enfermedad.
Ubicaciones anteriores
Antes que en su localización actual, la feria estuvo en el Paseo San Nicolás Francia, también conocido como la Pera. Hubo unos años que dejo de celebrarse hasta que en 1983 se inaugura en lo que es el actual paseo Fernando el Católico donde había un pabellón.
Al otro lado junto al río jalón se pasó en los años 90, a la zona de la Redonda, y no llevaba allí muchos años cuando se empezó a pensar en construir un recinto ferial.
En 2003 se inaugura el actual. Con dos pabellones. El B se mejoró en 2021.