“Este nombramiento me está recordando mi vida en Calatayud desde que llegué”
Este viernes, Pedro Pérez Yagüe recibe en la cena que se organiza en su honor, el homenaje de los peñistas a los que representa.Desde que se anunció que iba a ser el Peñista del Año 2026, Pedro Pérez Yagüe, “Desper”, está viviendo días muy especiales y recogiendo cientos de felicitaciones.
Peñistas, conocidos, vecinos, personas con las que a lo largo de su trayectoria profesional trabajó, y a quienes se encuentra en su camino cuando por ejemplo sube en la novena a San Roque, le dan la enhorabuena, un abrazo, y le animan a aprovechar cada momento de este agosto.
“No esperaba este reconocimiento, me estoy sintiendo muy querido y me está recordando los años en los que llegue siendo un crio de Illueca a Calatayud”. Esta es la ciudad de sus padres y abuelos, vecinos del barrio de La Paz, y a quien menciona varias veces y están muy presentes en la conversación que mantiene con el alcalde bilbilitano. En un encuentro de Pedro con José Manuel Aranda, ambos rememoran el ambiente que llegadas estas fechas iba cambiando la calle Madre Puy.
Desde el balcón, quien después sería conocido como “Desper”, veía como se iban colocando luces, altavoces y todo giraba en torno a la fiesta que iba a empezar y que preparaba la Euqor. Ese ambiente encandilaba a aquel joven que sería fundador del Cachirulo y que compró en La Favorita su primera camisa de la Rouna.
Con cariño describe la imagen que todavía tiene muy presente en su memoria de aquel instante; cuando pasó por la calle de este popular comercio y preguntó a Ramón Bendicho, su propietario, si tenía una camisa negra. “Pues sí chaval entra”. Desde entonces hasta hoy han trascurrido 50 años.
Este año en el que España ha ganado el Mundial, y hay un eclipse total quedará grabado en la historia personal de Pedro. Confía en que 2026 se pueda bordar con la llegada de la declaración de Interés Nacional para unas fiestas que siempre ha vivido con su familia. “Pili podría ponerse la misma camisa que me voy a poner, tanto como yo”, afirma esbozando una gran sonrisa mientras menciona a su mujer. Con ella ha pasado la mayor parte de los San Roques de su vida, y junto a sus hijas.
Pedro celebrará estas “bodas de oro” como peñista de la forma que todo “sanroquero” desea. Con esa camisa multicolor que ha confeccionado Marisa, y que este viernes se pondrá por vez primera en la cena que en su honor se celebra. La que ha sido la peña de su vida, El Cachirulo, se abrirá después para la verbena dedicada a quien seguirá implicado con la misma ilusión y al pie del cañón en estas fiestas, en el deporte y en la vida de esta ciudad.