El sonido de la Semana Santa bilbilitana late en el Palacio de Sástago
Una representación del Piquete de Honor de la Junta Mayor abría un acto organizado por la Diputación Provincial, para promocionar estas celebraciones de Interés Turístico Regional en 13 localidades.La Semana Santa de Calatayud es fiesta de interés turístico de Aragón desde 1994. De las 13 localidades que cuentan con esta declaración, la bilbilitana es la que la tiene desde hace más tiempo. Ayer todas pudieron explicar su riqueza en un acto organizado por la Diputación Provincial en la capital aragonesa, que abría el sonido de bombos y tambores del Piquete de Honor de la Junta Mayor de la Semana Santa bilbilitana.
Pedro García y Ariadna Roy de los Hermanos de Cristo, junto con Beatriz Arevalo de los Terceroles, Adrián Hernández, de San Pedro y el Gallo, Raúl Monge, de la Caridad, y Roberto Gracia y Candela Gracia, del Cristo de la Paz, sorprendían con sus toques a quienes llenaban el Palacio de Sástago.
Era el pistoletazo de salida de una campaña con el lema “Semana Santa en Zaragoza provincia: el latido de la tradición”. Simboliza tanto el estruendo de tambores y bombos como el pulso vital de los pueblos de la provincia que viven estas celebraciones de forma muy singular, ofreciendo la que va desde el drama barroco hasta el silencio más solemne, como señalaba la diputada de Turismo, Cristina Palacín.
En el tiempo dedicado a conocer esta manifestación de Calatayud, el primer teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Calatayud José Manuel Gimeno, se refirió a los elementos más singulares de esta tradición, que es posible gracias a los cerca de 4.000 miembros de 14 cofradías y hermandades.
Son la gran Procesión del Viernes Santo con su Auto Sacramental, el primer Viacrucis de toda España el primer domingo de marzo, o el domingo de Culecas para el recreo el domingo de Lázaro en lugar del de Pascua como en otras tantas localidades. Gimeno avanzo que Calatayud prepara su museo de la Semana Santa en el que han participado quienes protagonizan estos días. Estas jornadas son de las más importantes turísticamente que vive esta ciudad. Así lo remarcó el concejal del área.
Esteban Sanmiguel agradeció a los bilbilitanos que se desplazaron con sus indumentarias y sus instrumentos para mostrar cómo suena Calatayud estos días, asío como la gran labor de la Junta Mayor. Recordó, que las matracas rompían el silencio en estos días. A ese sonido se fueron sumando cornetas, algunos tambores, bombos, los jóvenes y se creaban las bandas.
“En origen y durante siglos, cuando las campanas callaban en señal de luto entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección, crepitaban estas matracas y carraclas. Todavía las conservamos como parte del patrimonio local y del origen medieval de esta celebración litúrgica y cultural. Se llevaron varias a este acto como muestra de ellas.